Los ronquidos, la antelasala del mal sueño

Desde que el sueño es uno de los elementos esenciales para la vida del ser humano, los ronquidos existen. La roncopatía, como se le conoce clínicamente al acto de roncar afecta a millones de personas en el mundo.

Los ronquidos son causados por vibraciones en los conductos del aire en el momento de dormir y de relajar el cuerpo.

Por qué Roncofer no es un producto de teletienda.

Está demostrado que dormir es una de las actividades más saludables y necesarias para nuestro cuerpo. En las horas de sueño conseguimos que el cuerpo gestione las tensiones acumuladas durante el día y elimine las toxinas que pueden ser origen de enfermedades. Sin embargo, muchas personas, más del treinta por ciento de la población, sufren problemas de ronquidos y buscan de manera poco fructífera, maneras de dejar de roncar. Además, los problemas de los ronquidos van más allá de las implicaciones sobre nuestra propia salud, implicando también a nuestras emociones. No es fácil ser juzgado por algo que no podemos controlar o ver cómo nuestra pareja se ve afectada por este problema.


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Roncofer: una solución realmente sana para dejar de roncar.

Hay varios productos en el mercado que buscan lograr una solución para dejar de roncar. Las que mejores resultados logran es a costa de incómodos efectos secundarios para el paciente. Superar ese obstáculo fue el motor que guió los pasos del equipo de investigadores y técnicos decididos a obtener un producto que fuera efectivo, sin molestos efectos secundarios y con un precio muy asequible. Así nació Roncofer, una férula parecida a las usadas por los dentistas que elimina los ronquidos al evitar que la lengua se descuelgue hacia atrás en las horas de sueño. Al tomar la forma de nuestros dientes y al pesar muy poco evita las tensiones musculares que pudieran afectar a la articulación tempo mandibular, por lo que no se necesita un tiempo previo de adaptación. Esta sencilla pieza de policarbonato que se coloca en el maxilar superior, logra que las vías respiratorias queden libres y desaparece el desagradable ronquido.

Roncofer es un producto realmente saludable que ha trabajado a conciencia las posibles fórmulas que lograsen superar y resolver los problemas observados en las otras soluciones que ofrecía el mercado. El interés y el trabajo de excelentes profesionales han hecho posible el desarrollo de un producto con un diseño y un funcionamiento tan sencillo como eficaz, con el que se ha conseguido que el setenta por ciento de sus clientes hayan obtenido resultados satisfactorios desde el primer día.

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¿Quién avala roncofer?

España está generando grandes productos en innovación médica y Roncofer es toda una referencia. La eficacia de su férula para ronquidos ha sido el resultado de muchos años de investigación con ensayos y pruebas. La voluntad de los especialistas que participaron en la iniciativa, son todo un ejemplo de profesionalidad que merece un reconocimiento.

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El otorrinolaringólogo Federico Mangada y los protésicos dentales Antonio Soria y Miguel Navarro decidieron darle vueltas al problema de los ronquidos, fijando su atención en solventar los efectos secundarios que producían los aparatos que, hasta el momento, se vendían en el mercado. Pero no solo querían solventar un problema de convivencia con la pareja o de salud, sino que además querían que fuera asequible y accesible para todos los bolsillos. El interés que demostraron países como Alemania o los Emiratos Árabes fue toda una referencia sobre la importancia de un aparato que, a la larga, revolucionará el mercado.

Roncofer: la solución definitiva para dejar de roncar sin sufrir.

Puede parecer muy pretencioso creer que dejar de roncar definitivamente es posible. Muchas personas que sufren esta alteración del sueño han probado de todo, sin encontrar nada que sea realmente efectivo, menos aún de manera indefinida. Este aparato aparentemente sencillo guarda en su interior la grandiosidad de las ideas guiadas por el corazón. Un largo camino reflexivo personal y de equipo ha logrado materializar cada uno de sus objetivos: acabar con los ronquidos y que la solución sea económica. No se trata de un elemento creado para enriquecerse, su reducido precio contrasta con el de otros productos y permite que cualquier persona pueda beneficiarse de sus efectos. Además, se ha puesto un gran cuidado en hacer desaparecer los efectos secundarios que producían otros aparatos, evitándose sensaciones de claustrofobia o de tensión muscular que limitarían enormemente su uso.

Seguramente estemos viviendo el inicio de una pequeña revolución social, en la que el aparato respiratorio recuperará plenamente su funcionalidad y las personas su salud física y emocional. Gracias a esta gran iniciativa empresarial, muchos dejarán de sentir vergüenza y podrán, por fin, controlar su manera de respirar por la noche.

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¿Quieres conocer los problemas que ocasiona un roncador a su pareja?

Nuestra forma de dormir puede definir el progreso de una relación. El problema de los ronquidos llega a marcar las relaciones personales y algunos estudios apuntan a que son el origen y la causa de muchas rupturas de pareja.

El sueño es una herramienta tan importante para nuestra salud mental y física que es capaz de originar que tomemos decisiones drásticas tras años de convivencia. Sin embargo, son muchas las cosas que se pueden hacer para evitar que llegue ese momento, ya que se debe ser comprensivo y ayudar a la pareja a lograr dejar de roncar de manera efectiva.

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Problemas y soluciones para dejar de roncar.

Dejar de roncar a veces se convierte en una batalla solitaria llena de frustración. Muchas parejas se toman como algo personal los continuos fracasos que pueden sucederse al intentar lograr superar ese problema. El primer paso es tener en cuenta que la persona que sufre de ronquidos no lo hace de forma intencionada y sin duda va a necesitar del apoyo de su pareja para lograr conquistar la solución perfecta.

Las estrategias más socorridas, como ir a dormir a otra habitación o sentirse resentido porque no te dejan dormir, no ayudan a ninguno de los dos y crean resentimientos. La persona que ronca es una persona que necesita comprensión y apoyo y dos siempre piensan mejor que uno. Hay que analizar cuándo aparece el ronquido. La posición nos puede indicar si es un problema de garganta o de nariz, siendo conscientes de que otros factores como el tabaco, el alcohol o el sobrepeso inciden en la manera de respirar cuando dormimos. Con una visión adecuada estaremos haciendo que un problema de pareja se convierta en una buena oportunidad de estrechar lazos y de sentirnos amados y confiados. La comunicación es fundamental para expresar nuestros temores y nuestras frustraciones, evitando herir al otro. Tampoco es bueno no expresar el malestar por no poder dormir por los ronquidos. Se trata, simplemente, de expresar lo que sentimos y de escucharse. De esta manera, encontrar soluciones será una tarea más efectiva y los resultados se dejarán ver con rapidez.

El aparato para dejar de roncar y lograr despertar a la lengua

Ningún artilugio había conseguido acabar con los ronquidos sin el coste de sustituir esa incomodidad por otra nueva. Hasta la llegada del arco con lengüeta de Dental Aspe, que ahora se ha convertido en el más destacado de los aparatos para dejar de roncar a nivel mundial. Ahora lo ofrecemos en Tienda Roncofer con total garantía.

En el camino de la prótesis dental, Miguel Navarro y Antonio Soria se encontraron investigando una solución para acabar con los ronquidos. La idea de un otorrino de la clínica Medimar, con 30 años de experiencia en ese campo, parecía sensata: colocar un tope a la altura del velo del paladar para que la lengua permaneciese toda la noche estirada. Aplicando sus conocimientos en el tratamiento de problemas bucodentales, los innovadores de Dental Aspe fueron desarrollando distintas variaciones, cada vez más perfeccionadas, del ingenio. Pronto se extendió la noticia y pacientes de toda Europa se presentaron en la consulta pidiendo una prótesis a medida. Fue entonces cuando Dental Aspe se convenció de que había que diseñar un modelo estándar.

El aparato para dejar de roncar

De izquierda a derecha, Vicente Ruedas (AIMPLAS), Miguel Navarro (Dental Aspe), Enrique Benavent (AIMPLAS) y Antonio Soria (Dental Aspe)

Una lengüeta en el lugar adecuado para ‘dar un codazo’ a la lengua e incluso  educarla  para  el  futuro

La experiencia en la fabricación de prótesis dentales y el conocimiento de los materiales sirvieron a Dental Aspe para desarrollar la lengüeta que da un ‘codazo’ a la lengua y la devuelve a su sitio. Después de tres décadas reconociendo pacientes en la Clínica Medimar, el médico especialista en otorrinolaringología, Federico Mangada, había llegado a la conclusión de que ningún medio mecánico conocido combatía de forma eficaz el problema de los ronquidos. Algunos aparatos apostaban por el adelantamiento de la mandíbula para facilitar el paso del aire, pero acababan provocando un trauma en la articulación de la mandíbula. En muchos casos los productos en el mercado estaban fabricados con hierros, tornillos y gomas y acababan generando en el usuario una sensación de claustrofobia. Como alternativa de última generación, había proliferado el empleo  del láser para recortar la úvula del paladar, pero frecuentemente al cabo de medio año esa parte blanda de la zona superior de la boca se volvía a descolgar y el problema reaparecía. La mejor opción, pensaba Mangada y su equipo, era diseñar un aparato que sujetara la lengua, que la parara, dado que el 90% de los pacientes ronca porque se les descuelga al relajarse durante el sueño. El aire que pasa por el pequeño espacio libre entre la lengua y el velo del paladar sale en forma de pitido.

Dio la casualidad de que una persona de su equipo tenía un familiar especializado en la elaboración de prótesis dentales en Aspe. Había creado un pequeño laboratorio

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La Innovación – En busca del aparato más cómodo para realizarlo en serie.

Aunque la idea original apenas sufrió alteraciones, la aparición de nuevos materiales y la necesidad de superar inconvenientes permitió llegar a una solución patentable.

La primera versión del aparato diseñado siguiendo las instrucciones del doctor Mangada era efectiva, pero producía lesiones en la lengua por el movimiento asociado al acto de tragar saliva. Con el roce, se acababa creando una pequeña molestia. Estaba fabricado con resina de ortodoncia y cubría todo el paladar, de modo que la lengua no podía tocarlo, otra incomodidad más. Pero funcionaba. El primer paciente que lo usó simplemente dejó de roncar. Las siguientes versiones fueron reduciendo el tamaño de la lengüeta hasta quedar limitada a apenas 1,5 centímetros. No hacía falta más para ‘despertarla’ de su relajamiento nocturno. Patentaron la idea. Al cabo de un tiempo, Dental Aspe diseñó otro aparato que cubría menos superficie del paladar, de modo que la lengua podía tocar la rugosidad del tejido situado en la bóveda de la boca y encontraba más sencillo tragar saliva. Por entonces, el sistema se utilizaba ya de forma habitual en el hospital de Mangada. Los pacientes que decidían utilizar el aparato diseñado para ellos por Dental Aspe, por lo general, ya no volvían a la consulta: el problema del ronquido desaparecía. El fenómeno saltó las fronteras cuando el aparato evolucionó en el sentido de su última innovación hasta descubrir completamente el paladar.

El secreto estaba en utilizar un arco para sujetar la lengüeta en el centro de la boca, en un punto no reflexógeno, es decir, que no provocara sensación de angustia. Y a la altura de los molares, para evitar que la lengua se escape. La aparición de nuevos materiales, como el policarbonato, que pesan muy poco, permitió eliminar resina del compuesto y obtener un aparato más liviano y fácil de fabricar. El sistema de trabajo de Dental Aspe y la Clínica Medimar era esencialmente artesanal. El equipo de Soria y Navarro acudía a la consulta y hacía un molde con la dentadura del paciente. Se vaciaba sobre la escayola el producto, se preparaba el arco y se ajustaba en el hospital. El coste de cada aparato rondaba 600 euros, pero su eficacia atrajo a personas de otras comunidades autónomas y hasta de otros países europeos. El éxito de demanda y los avances tecnológicos no dejaban dudas acerca del potencial del invento si se conseguía producir en serie y comercializar en farmacias. Entre el 80% y el 90% de las bocas podrían utilizar la misma cubeta, ya que la distancia entre los molares de un lado y otro de la boca ronda los ocho centímetros y el recorrido longitudinal suele ser de unos seis centímetros. Y estaba claro que la lengüeta funcionaba. El problema era encontrar una fórmula estandarizable de sujeción del aparato a los dientes. Fue con ese objetivo con el que la investigación desembocó en AIMPLAS.

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El Desarrollo – Roncofer queda completo con el diseño de un sistema de sujeción universal.

La lengüeta de Dental Aspe ha acabado dando un ‘codazo’ a todo el sector. Fue necesario encontrar un material maleable y con baja temperatura de fusión para cuadrar el producto. Es el EVA.

Sin la colaboración del instituto tecnológico no habría sido posible la creación de Roncofer, el producto de Dental Aspe que acaba con los ronquidos en un porcentaje altísimo de casos, listo para su comercialización a gran escala en farmacias. La clave de la innovación ya no se encontraba en la fórmula para hacer reaccionar a la lengua, eso estaba resuelto, sino en diseñar un sistema de sujeción universal, algo cuyo principal obstáculo es el carácter singular de cada boca. El equipo de Navarro y Soria pensó que lo más adecuado sería dividir el producto en dos partes: la funda con el arco y un relleno que se amoldase a los dientes del usuario. Comenzaron realizando pruebas con el EVA, con siliconas de condensación, pero no encontraban ningún material con la suficiente consistencia. Hasta que, con ayuda de AIMPLAS, dieron con el EVA, un producto que tras un minuto en un microondas casero a 800 vatios alcanza los 75 grados de temperatura y se vuelve lo suficientemente blando para poder ajustarse a la forma de cualquier dentadura. El EVA es un copolímero de etileno y acetato de vinilo, muy maleable, con puntos de fusión bajos, que es lo que Dental Aspe buscaba para que se pudiera calentar en casa. Una vez obtenido el molde doméstico, simplemente habría que introducirlo en el interior de la funda de los dientes con el arco, diseñada con retenciones para evitar que se desprendiera. AIMPLAS se encargó de realizar un estudio de mercado a nivel global para averiguar si existía una prótesis similar en todo el mundo. Había algunas versiones que podrían considerarse primas hermanas de Roncofer, parecidas a los aparatos de los boxeadores, pero no se acercaban a su nivel de precisión y eficacia. Navarro y Soria contactaron con un fabricante local de piezas de inyección de plástico y acabaron de pulir el aparato para facilitar su producción industrial, en serie. Hubo que modificar el diseño, retocar el ángulo del arco, la anchura de la base, el anclaje del arco sobre la arcada, y hubo que encontrar una solución para las contrasalidas, necesarias para encajar la parte blanda dentro de la funda, pero problemáticas para el sistema de producción industrial porque obligan a una extracción manual de la pieza de la máquina.

Roncofer se convirtió en una realidad en 2010 y abrió la puerta de varias multinacionales interesadas en participar en la distribución del ingenio, para empezar, en Europa.