¿Por qué las personas roncan?

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El sonido del ronquido se produce cuando existe una obstrucción al paso de aire a través de la parte posterior de la boca y nariz. En ésta zona coinciden la lengua con el paladar blando y la úvula o campanilla. Cuando estas estructuras chocan las unas con las otras se produce una vibración durante la respiración, generándose el ruido típico del ronquido.

Los roncadores tienen, al menos, alguno de los siguientes problemas:

Bajo tono muscular en los músculos de la garganta o de la lengua. Unos músculos flojos producen que la lengua caiga hacia atrás y que con los músculos de la garganta colapsen las vías respiratorias. Esto ocurre cuando el tono muscular de la persona está muy relajado por el consumo de alcohol, medicamentos o drogas que causan sopor. Pero también ocurre en algunas personas cuando se hallan relajadas en las fases de sueño profundo.

Un excesivo desarrollo de los tejidos de la garganta. Las amígdalas grandes o las adenoides desarrolladas excesivamente (vegetaciones), por ejemplo, son la causa de los ronquidos en los niños. Las personas obesas igualmente sufren un incremento en el tamaño de estos tejidos. Igualmente, aunque menos frecuentes, los quistes o tumores pueden ser también factores que originan los ronquidos.

Una excesiva longitud del paladar blando y de la úvula. Un paladar grande puede convertir en angosto el paso entre la nariz y la garganta. Como el paladar blando cuelga sobre la entrada de las vías respiratorias, actúa como una válvula de flujo y cuando se produce la respiración relajada contribuye a la rumorosidad del ronquido. Una úvula igualmente grande agrava el tema.

Obstrucción de las vías respiratorias nasales. Cuando se padece una obstrucción o un bloqueo nasal es necesario efectuar un esfuerzo para inhalar el aire a través de la nariz. Esto crea un exagerado vacío en la garganta que se convierte en un colapso de parte de las vías respiratorias y empuja los tejidos blandos hacia la garganta. Por ello en infecciones virales de la nariz puede aparecer el ronquido en personas que no son roncadores habitualmente. También esto explica la razón por la que determinadas personas sólo roncan durante la primavera (alérgicos al polen). Igualmente, las deformaciones del tabique nasal son una causa habitual de obstrucción al paso de aire y se puede producir el ronquido nocturno.

Remedios Caseros para dejar de roncar

  • Mantener el peso ideal. Una persona con sobrepeso suele tener más tejido en el cuello, que oprime las vías respiratorias y produce las vibraciones que generan los ronquidos.
  • Desprenderse de los malos hábitos. Consumir alcohol por la noche, fumar a lo largo del día o el uso indebido de tranquilizantes, son tres hábitos que aparte de ser muy perjudiciales para la salud, suelen acarrear ronquidos fuertes durante las horas del sueño.
  • Cenar ligero. Evitar comer comidas pesadas al menos de 3 a 4 horas antes de dormir.
  • Evita tomar medicamentos tranquilizantes ya que pueden relajar los tejidos en la garganta provocando los ronquidos
  • Dormir de lado. Si duermes boca arriba, la presión sobre el cuello es mayor. Por tanto, al girar el cuerpo, los ronquidos se suavizan.
  • Es importante tener la nariz despejada de mucosa e hidratada cuando nos vamos a acostar. La obstrucción de las fosas nasales está detrás de los ronquidos de mucha gente.

Plantas antironquidos

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Aproximadamente un 25% de los seres humanos adultos roncan de una forma crónica, con mayor frecuencia los hombres que las mujeres. Entre las causas más comunes del ronquido está la congestión nasal, pero estos puede generarse también de manera ocasional por la ingesta de grandes cantidades de alimentos ante de dormir, por el consumo de alcohol, tabaco o por la posición en la que duermes.

Existen una gran variedad de plantas medicinales que pueden ayudar a que dejemos de roncar:

Lúpulo: Está planta tiene compuestos que te permiten relajarte y dormir mejor. Este remedio te será de utilidad para prevenir los ronquidos. Para ello, puedes beber una taza de té de lúpulo antes de irte a dormir.

Lavanda: La lavanda es una planta cuyos aceites aromáticos ayudan a conciliar mejor el sueño y despejar las vías respiratorias. Para aprovechar los beneficios de esta planta, puedes no sólo beber su infusión, sino realizarte vahos antes de acostarte para que puedas respirar mejor.

Menta: Una planta aromática con hojas dentadas y flores púrpuras. Es un buen medicamento para la indigestión y también mejora los problemas respiratorios.

Tomillo: Esta planta contiene aceites esenciales que aportan propiedades mucolíticas, expectorantes y antisépticas que pueden ayudarte a respirar mejor, especialmente si sufres de congestión nasal por diversos motivos. Puedes aprovechar estos beneficios, a través de diferentes formas, ya sea por vahos o infusiones. Incluso si sientes irritación de garganta, a causa de respirar con dificultad, las gárgaras de infusión de tomillo, reducen la inflamación y las molestias.

Ortiga: Es otro producto natural muy efectivo para dejar de roncar. Para ello lo mejor es preparar una infusión de ortiga y dejarlo reposar durante unos diez minutos. Después se debe de beber, colándola antes.

Salvia: Es un ingrediente muy utilizado en las irritaciones de garganta y procesos gripales por sus bondades en el aparato respiratorio. Una infusión de salvia es uno de los remedios caseros para no roncar más utilizados y recomendados.

Valeriana: El consumo diario de infusiones preparadas con 2 o 3 gramos de raíces de valeriana puede resultar como un buen tónico para reducir la ansiedad y el estrés, así como para tratar cuadros de nerviosismo que puedan inducir al acto de fumar (provocando ronquidos) como válvula de escape. Este remedio natural debe consumirse preferiblemente antes de dormir.

Ruda: Es un ingrediente rico en vitamina C que en unión con el aceite de oliva es un potente componente para eliminar el colesterol. Existen remedios caseros para no roncar que se preparan con un vaso de aceite y 50 gramos de ruda que mezclaremos y dejaremos reposar herméticamente dos semanas. Tras este periodo quedará un remedio casero que conservado en un bote opaco iremos untando en nuestra nariz, nuca y cuello.

Eucalipto: Está recomendado para aquellas enfermedades que afectan a las vías respiratorias como la gripe, el asma o los catarros. Para prepararlo poner hojas de eucalipto en una olla con agua, hervir, cubrirte la cabeza con una toalla e inspirar profundamente su vapor.

Si todo lo anterior no te funciona puedes probar con dispositivos dentales que evitan la retracción de la lengua. De esta manera la mantienes en la misma posición mientras que duermes y no obstruye las vías aéreas evitando los ronquidos.